Archive for the ‘ Mario Vargas Llosa ’ Category

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20
abr

El insignificante Vargas Llosa y sus traidores antepasados por línea materna.- En la Guerra con Chile, cuatro Llosas –Belisario Llosa y los hermanos Francisco, Germán y Luis Llosa– destacaron por sus significantes cobardías frente al enemigo chileno.- De casta de gallinas le viene la felonía al novelista

Escribe: César Vásquez Bazán
Las declaraciones del chapetón Vargas Llosa sobre la “insignificancia” del Triángulo de Tacna aparecieron en La Tercera de Santiago el 31 de enero de 2014. 

Para Vargas Llosa, el Triángulo de Tacna es un tema “insignificante”

Según el español Vargas Llosa, el Triángulo de Tacna es un asunto intrascendente. El plumífero acaba de declarar al diario chileno La Tercera que el tema del triángulo de Tacna es “insignificante”.

Por supuesto, para el ciudadano español no sólo el Triángulo de Tacna es insignificante. El Perú entero es insignificante.

No sorprende la opinión del esposo de la finada tía Julia. Si Tacna y el Perú valieran algo para él, no se enorgullecería de identificarse como chapetón.

Para la mayoría de peruanos, Vargas Llosa es un godo nacionalizado que no es precisamente un ejemplo de lealtad al Perú. En innumerables oportunidades el sujeto ha confesado que no guarda fidelidad a nuestro país.

Vargas Llosa razona como traidor, se comporta como traidor, habla como traidor.

Tiene motivos para hacerlo. Por línea materna desciende de una familia de cobardes.

Cuando se leen los hechos de la Guerra del Salitre y se analiza la vergonzosa rendición de Arequipa sin combatir al enemigo chileno, es posible encontrar una de las fuentes de la actitud renegada de Vargas Llosa. Me refiero a varios de sus antepasados Llosa, todos ellos caracterizados por una ejecutoria pusilánime frente al enemigo chileno.

Mencionaremos los nombres de estos Llosas gallinas, que corrieron frente a los chilenos en 1883 y que permitieron que el enemigo ingresara a Arequipa como en su propia casa.

Cuatro fueron los huidizos ascendientes de Vargas Llosa que se negaron a enfrentar a sus hermanos chilenos en Arequipa, en octubre y noviembre de 1883.

Inicialmente, por orden de aparición, se encuentra el joven de veinticuatro años de edad Belisario Llosa “y” Rivero, profesor de Literatura de la Universidad de Arequipa. En abril de 1881, Belisario Llosa leyó el discurso de apertura en dicho centro de estudios. En su alocución “patriótica”, proclamó que continuar la guerra con Chile equivalía a suicidarse y que el Perú debería someterse al vencedor (1). Por supuesto, el gallina Belisario Llosa, bisabuelo de Mario Vargas Llosa, jamás derramó una gota de sangre en defensa del Perú. Para Belisario Llosa, de la misma manera que para su biznieto Mario Vargas Llosa, cometían delito de lesa infidelidad contra la patria los ciudadanos armados o desarmados que presenten la resistencia [al enemigo chileno] sin la certidumbre, o por lo menos, poderosa probabilidad de ventajoso éxito”. Por ello, ¡qué resistencia, qué Cáceres, qué Breña, ni qué ocho cuartos! ¡Cojudeces, señores, cojudeces! ¡La rendición se impone, inmediata, total, sin condiciones!

En adición al nombre del bisabuelo Belisario, la relación de los cobardes Llosa incluye al asustadizo coronel del ejército de línea Francisco Llosa, jefe del batallón Constitución, y del también pávido coronel Germán Llosa, jefe del batallón Grau. Hermanos de sangre y en la felonía, militares de carrera y puntuales abonados por décadas de la planilla fiscal financiada con las ventas del guano y el salitre, el 22 de octubre de 1883 los dos Llosas huyeron de las alturas de Huasacache, que tenían asignado defender, y dejaron pasar libremente a los chilenos en su desplazamiento con rumbo a Arequipa (2).

Finalmente, en la Ciudad del Misti repta la figura de otro Llosa espantadizo, el abogado Luis Llosa, hermano de Francisco y Germán, también coronel de papel, jefe del Batallón No. 7 de la Guardia Nacional de Arequipa. Por supuesto, el letrado Llosa no se enfrentó al enemigo sino, por el contrario, contribuyó a su victoria. Luis Llosa colaboró a afirmar el poder del títere chileno Miguel Iglesias, y fue uno de los principales actores del golpe de estado de Arequipa contra el Gobierno Provisorio de García Calderón-Montero-Cáceres.

De los cobardes Llosa arriba indicados desciende Vargas Llosa. De casta le viene al galgo.

Notas

(1)  El mensaje derrotista de Belisario Llosa, bisabuelo de Vargas Llosa, fue comentado en el artículo Derrotista arequipeño Belisario Llosa propone rendirse sin condiciones a los genocidas chilenos.

(2) La cobardía y traición de Francisco, Germán y Luis Llosa han sido documentadas en el artículo de este blog La mayor vergüenza en la historia de Arequipa: su rendición sin combatir al enemigo chileno el 29 de octubre de 1883.

© César Vásquez Bazán, 2014
Febrero 1, 2014

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18
abr

Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa. El duelo de la soledad

 
Los dos más grandes representantes de la literatura Latinoamericana, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa, dos puertas distintas debajo de la soledad. Una que la escucha y sabe sentarse con ella para que, algún día, pierda el poder de “decidir —por nosotros—  hasta la forma de cómo morir”.  La otra entrada —o salida— que también escucha a la soledad, pero no se sienta con ella; en cambio sí sabe decorarla o reformarla, hasta que aceptemos, y con gusto, la forma que eligió nuestra muerte.
Cuando leo a Gabo siento y veo a un grupo de hormigas, sucias o limpias, cómo cargan bolitas de tierra húmeda, pajitas secas o retazos de hojas, ingenieras del sueño, hasta crear un palacio o una ciudad de barro, llena de historias que tienen vida propia y que no saben cómo despertar de la cruda realidad.  Cuando leo a Vargas, sobre todo el de las últimas décadas,  veo a las mismas hormigas, pero limpias, con uniforme, cargando ladrillos y fierros, manejando camionetas 4 x 4; hasta que decide a grandes pasos la soledad de los insectos, que tienen vida propia y que el autor los despierta a una realidad paralela. Esa, donde no hay sitio para el amor en los tiempos del cólera.
 
Cada lector elige cómo le gusta que le cuenten las historias; para mí Gabo no solo creó y contó, sino que se metió en mi sueño y allí jugamos a vivir. Descansa en paz.
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14
dic

Vásquez Bazán, cholo, indio contestatario.- Caricaturista Alfredo retrata un divertido diálogo de dos damas de la alta sociedad limeña.- Publicado en "La República", 5 de marzo de 1990


Dama en vestido claro: ¿Viste al Vásquez Bazán en televisión?... No respeta abolengos ni castas. La culpa la tiene Velasco...

Dama en vestido oscuro: Es un cholo...

Dama en vestido claro: Nos dice de todo, como si los patrones de este país fuéramos iguales que él.

Dama en vestido oscuro: A estos indiosles llaman contestatarios.

Dama en vestido claro: Te juro que si no gana Mario [Vargas Llosa], me voy y no me ven más.

Dama en vestido oscuro: ¡Nos vamos! Y ojo, en eso incluyo a Mario [Vargas Llosa].

Autor:  Alfredo
Fuente:  La República, Lima, 5 de marzo de 1990, p. 19.

Marzo 26, 2012
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24
mar

¿Qué ocurrió con Vargas Llosa en la Universidad de Lima? Testigo habla

Este jueves en la Universidad de Lima se realizó el “Seminario Internacional de América Latina: Oportunidades y Desafíos”. Éste estuvo dirigido por Mario Vargas llosa y fue organizado por la Fundación Internacional para la Libertad(FIL), que es presidida —también— por Mario Vargas Llosa. Después del tercer bloque “Entre el autoritarismo y la libertad” un grupo de jóvenes, a modo de protesta, levantaron una banderola donde se podía leer “Viva Cuba socialista/ Abajo los mercenarios”. ¿Qué se dijo en el Seminario? ¿Por qué protestaron? Cynthia Valle, integrante del Movimiento Integración Estudiantil, estuvo presente el día del seminario. Acá su testimonio
                                                                                  
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7
ene

La civilización del especta-culo

1. Una compilación barajada
Acabo de leer el libro de Mario Vargas Llosa “La civilización del espectáculo”, Alfaguara, 2012. No sólo es el libro más reaccionario que le he leído, sino el peor escrito. Ha tratado de hacer algo más que una compilación de artículos periodísticos ya publicados, dándoles un orden y una tesis, pero no lo ha conseguido. No llega a haber un hilo conductor a su discurso. Más interesantes y redondos son sus artículos periodísticos que sus reflexiones mal conectadas (que en realidad son artículos ya publicados volteados). Particularmente disonante es su capítulo sobre la religión que no pega con su discurso central, básicamente agotado en el segundo capítulo.
Su narración es una suerte de “road movie”, en que va soltando sus reflexiones conservadoras y va enchapando sus artículos pasados, que considera “antecedentes” a su presente libro. En tal sentido, se advierte pálidamente alguito del Vargas Llosa novelista, que intercala magistralmente tiempos narrativos. La diferencia es que el Vargas Llosa novelista intercala tiempos en un relato coherente. Este Vargas Llosa columnista no llega a darle coherencia a su relato. Es como un gran equipo de fútbol que no estuvo en su día. Más aún, si el Vargas Llosa ensayista, periodista o columnista es ya menos agraciado que el Vargas Llosa novelista, en este libro, su desempeño decae notablemente.

2. El pensamiento Vargas Llosa sobre lo culto y lo inculto
Segun Vargas Llosa lo culto es excluyente: no puede ser que todos seamos cultos:

ya nadie es culto si todos creen serlo o si el contenido de lo que llamamos cultura ha sido depravado de tal modo que todos puedan justificadamente creer que lo son”, p. 66, [el resaltado en negrita es mío, SR.]

Según la primera frase, resaltada, la cultura se define por oposición a la incultura. No cabe la posibilidad de que todos sean cultos, pues en ese caso, nadie lo sería. Se trata pues de un concepto excluyente. Es como decir: “no todos pueden tener la exclusividad, pues entonces nadie la tendría”. Si todos tuvieran un reloj Rolex, el aparatito perdería la connotación de distinción que hoy tiene. La cultura, incluso según los criterios vargasianos, no puede ser para todos. La gente tal vez crea que tiene cultura, pero no la tiene. Según la segunda frase, existe una definición de cultura que la gente puede alterar y ampliar, depravar, para incluirse en el conjunto de los cultos, pero esa es una entrada falsa, pues según Vargas Llosa, siempre quedará fuera. El Rolex de las masas será trucho, bamba, depravado, de segunda generación, Made in China, etc.
Según Vargas Llosa en términos de cultura hay lo superior y lo inferior:

“La corrección política ha terminado por convencernos de que es arrogante, dogmático, colonialista y hasta racista hablar de culturas superiores e inferiores y hasta de culturas modernas y primitivas”. p. 67.

Toca desinhibirse, superar la “corrección política”, salir del clóset, franquearse, deschavarse y decirlo muy claramente: hay culturas superiores y hay culturas inferiores; hay culturas modernas y hay culturas primitivas, Vargas Llosa nos predica. Las aguas se abren. Por un lado queda la cultura, la cultura superior y moderna, y por el otro la incultura, la cultura inferior y tradicional. Vaya uno a saber cómo Vargas Llosa las clasifica, las jerarquiza y las cruza.
Y más aún, hay que estar alertas, pues la advenediza incultura pretende colarse en el banquete de la cultura, disfrazada de cultura popular:

“los sociólogos (…) han llevado a una revolución semántica parecida, incorporando la idea de cultura, como parte integral de ella, a la incultura, disfrazada con el nombre de cultura popular, una forma de cultura menos refinada, artificiosa y pretenciosa que la otra, pero más libre, genuina, crítica, representativa y audaz. p. 67.

Estamos ante el discurso excluyente, elitista, minoritario, oligárquico de toda la vida, emitido por un escritor y político que iba de amplio, moderno, liberal, y hasta progresista.
El elitismo vargasiano no sólo está en su intento de “manifiesto” sobre la cultura, sino sobre todo en sus ejemplos, todos eurocéntricos, todos limitados.
En primer lugar, toca recordar que buena parte de lo que llamamos cultura de las élites viene de la tan despreciada cultura popular. Las prácticas de los “incultos” son recicladas y hechas potables para las élites como prácticas “cultas”. La marinera popular llega a los salones como marinera de salón. Las danzas populares europeas desarrollan movimientos que acaban en las cortes como movimientos de ballet. La experimentación gastronómica popular acaba por ser apreciada por las cocinas reales. Es decir, si en una sociedad surge algo bueno, ésto acaba por ser adoptado por la élites como propio.

Más aún, el ambiente en que se desenvuelven músicos, pintores, escritores y artistas diversos, y que los inspira y refuerza en sus creaciones, suele ser muy frugal, generalmente compartiendo las zozobras por la supervivencia de las mayorías. Que en algún momento esta gente “triunfe”, venda sus cuadros, publique sus escritos o se presente en grandes escenarios, es algo posterior. La creación se suele incubar y fermentar en ambientes inconformistas con la sociedad convencional y sus élites, precisamente ambientes del tipo que hoy Vargas Llosa intenta ridiculizar.
En segundo lugar, ¿todos somos cultos? Pues no, pero aquí el hecho no es sólo escuchar a Mozart o leer a Baudelaire. Puede ser también saber apreciar a buenos grupos de sikuris, marineras o huaylarsh bien bailados, valses criollos o huaynos ayacuchanos bien tocados. Y, desde luego, puede ser flamenco, rock, metal, punk, capoeira, esculturas que reciclan basura o sueldan metales, teatro en la calle. Cada arte tiene sus reglas y sus logros. El “inculto” es en este caso quien no manya nada de estas cosas, cual el capitán del Bounty, en la versión de Marlon Brando, tratando de bailar las danzas polinesias. En la cultura popular hay ars, hay techné. O como diría el gran Ernesto Cavour “pueblos cultos y juiciosos tienen sus buenos picantes”. Los ejemplos de Vargas Llosa son totalmente eurocéntricos. Se advierte que la dimensión de pluralidad y respeto al otro es ajena al conservador discurso vargasiano.

3. Foto antes y foto después
Para hablar de un deterioro cultural idealmente tenemos que comparar a las mismas personas, o al menos al mismo grupo social, antes y después. No es legítimo comparar a grupos diferentes. A las élites antes con las masas ahora. Bien lo comenta Jorge Volpi:

Vargas Llosa no es, por supuesto, el primero en entristecerse al ver un estadio lleno para Shakira cuando sólo un puñado de fanáticos asiste a un recital de Schumann pero, en términos proporcionales, nunca tanta gente disfrutó de la alta cultura. Nunca se leyeron tantas novelas profundas, nunca se oyó tanta música clásica, nunca se asistió tanto a museos, nunca se vio tanto cine de autor. El novelista acepta esta expansión, pero piensa que algo se perdió en el camino, que el público de hoy no comprende el sustrato íntimo de esas piezas. ¿En verdad piensa que en el siglo XIX los lectores de Hugo o Sue, o quienes abuchearon la première de La Traviata, eran más cultos?
¿Qué es, entonces, lo que le perturba? En el fondo, sólo ha cambiado una cosa: antes, las masas trabajaban; ahora, trabajan y se entretienen.
El último de los mohicanos. Jorge Volpi

Y claro, a los de arriba nadie les ha quitado sus conciertos; los de abajo ahora además de trabajar se entretienen y no faltan quienes pueden escuchar su Mozart más, si esa es la métrica para aceptar que algo es cultura. Pero también hay los conciertos populares de rock, salsa, jazz, metal. Tal vez a las élites les molesta haber perdido la exclusividad, mismo que les invadan la Herradura con “cebiche en bolsa y sopa en botellón” (figura que, por cierto, es puro prejuicio del fujimorista del Raúl Romero). Un discurso muy limeño y muy excluyente que ve barbarie en la democratización de las oportunidades. Ahora más gente puede lo que antes sólo un grupito podía. El grupito no acepta a los “igualados”. Definitivamente, Vargas Llosa intenta hacer labor de vocería a este sentimiento minoritario. Uno podría especular: tanto le costó llegar a la cima, para conseguir algo que los del estado llano también disfrutan.

4. ¿Quién tiene la culpa del deterioro cultural? Las izquierdas, por supuesto.
Si en los barrios pobres franceses hay escuelas públicas deterioradas y violentas, la culpa la tienen las ideas antiautoritarias “posmodernas” del movimiento de mayo del 68 y de Michel Foucault.
Si, según Vargas Llosa, el erotismo está desapareciendo, la culpa la tiene el movimiento de liberación sexual que llega a realizar talleres de educación sexual para los jóvenes con dinero público (ver abajo el caso de la Junta de Extremadura, España).
Para Vargas Llosa el gran ejemplo de “política decente” está en el Parlamento de 1956, el del poder oligárquico, el de “la convivencia”, aquel elegido por una minoría social, pues las mayorías indígenas analfabetas simplemente no votaban.

La política se adecentó por algunos años porque la gente decente se animó a hacer política en vez de evadirla. p. 132.

Lo que vino después en el Perú significó un gran deterioro. Y no sólo fue así en el Perú. Dice Vargas Llosa:

Probablemente ya no queden sociedades en las que el quehacer cívico atraiga a los mejores. p. 133.

El avance hacia una cultura antiautoritaria, libre en el sexo y menos oligárquica le parece mal a Vargas Llosa, quien repite, uno a uno, los argumentos de la gente más reaccionaria. En Europa, como en los Estados Unidos, hay barrios pobres, tugurizados, desesperanzados. Esta situación desde luego que incluye a las escuelas deterioradas, donde hay crímenes, pandillas, embarazos adolescentes, y un bajo nivel educativo. Pero todo esto es un tema económico, de bajos recursos. No se debe a las políticas educativas antiautoritarias, antipaporreteras y participativas, como trasunta el discurso vargasiano. El erotismo no sufre por los talleres de las autoridades socialistas españolas, sino, en todo caso, por la comercialización de la industria pornográfica. Pero Vargas Llosa no va a chocar con los gobiernos derechistas que no invierten suficientemente en la educación y se oponen a políticas retristributivas a favor de los más pobres, ni va a chocar con los empresarios de la pornografía, empresarios al fin. Mejor es acusar a las ideas antiautoritarias de raigambre izquierdista. Mejor es quejarse por el deterioro cultural mundial y de paso, a la chita callando, lanzar ticitas a las izquierdas.
Tampoco Vargas Llosa va a hablar de los grandes oligarcas que gobiernan el Perú y cómo usan los medios de comunicación para idiotizar a la gente. Es conocido que Vladimiro Montesinos micromonitoreaba a los medios de comunicación, incluyendo los programas de televisión de los que se queja Vargas Llosa. Era una estrategia de dominio establecida por un gobierno que privatizaba las empresas públicas, la educación, las pensiones y eliminaba los derechos de los trabajadores, medidas calentadas por Vargas Llosa en los ochentas. Más fácil es que el asunto se diluya en un tema cultural: “La raiz del fenómeno está en la cultura”, p. 136.

5. Pare de sufrir, cascarrabias
El político-escritor no debería sufrir tanto: la cultura en su sentido más amplio goza de buena salud y es disfrutada y producida por más gente. Hay buenas producciones para todos los gustos. No hay por qué excomulgar a los metaleros del mundo de la cultura, si no le gustan. Simplemente no se inmole asistiendo a uno de sus conciertos, que otra gente gustosa ocupará su butaca. Un poco más de tolerancia con las diversas producciones culturales no le vendría mal al político-escritor. Lo mismo con el sexo. Algunas personas no están en plan de asumir o juzgar los culturosos gustos eróticos de Fonchito, Rigoberto o “la niña mala”. Simplemente quieren impartir una educación sexual amplia a los jóvenes, particularmente a las jóvenes, más expuestas a los tabúes que la sociedad les impone. No venga a poner unos talleres como ejemplo de pérdida del erotismo en la actualidad. Si la educación en los barrios pobres primermundistas decae, sería bueno que les hable al oído a los gobiernos conservadores con los que Don Mario suele hacer buenas migas. Ni la educación antiautoritaria de Mayo del 68 ni Foucault tienen la culpa del deterioro de la educación. Y desde luego, como diría Miguel Ríos, el rock no tiene la culpa de lo que pasa aquí:

Pero el rock no tiene la culpa de lo que pasa aquí
son las rentas de la crisis de su civilización,
pero el rock no tiene la culpa de su reputación.
No nos carguen con el muerto es un viejo cuento
y esta vez no va a colar.

Controle su bilis, ojo a su colesterol
si en la pantalla el ritmo es infernal
el sexo y la droga vuelva al valium por favor.
El caos moral en la atalaya, el ámbito occidental
en el estrés de la ciudad, el blues de la seguridad
resuena en callejones sin salida
el ritmo de la lucha por la vida.

Pero el rock no tiene la culpa de su colesterol
no se exige que en sus venas se dispara la tensión
pero el rock no tiene la culpa de que su mal humor
le haga ver tantos fantasmas
tranquilícese y tómese un relax total.

En suma, pare de sufrir, Don Mario. No sea tan cascarrabias. Muchos antes de Vd. se horrorizaron por la decadencia del mundo, cultura incluída, y aquí estamos.

P.S. 1: Vargas Llosa poniendo el ojo en la paja ajena
El gobierno autónomo de Extremadura, España, de orientación socialista, realiza talleres sobre temas sexuales. Inmediatamente el Partido Popular, de derechas de origen franquista, pone el grito en el cielo con un discurso oscurantista: rebaja los talleres a una campaña para enseñar a los (y las) jóvenes a masturbarse, ver aquí y en el siguiente video:

La campaña de la Junta de Extremadura era así:

Así, confirmó que entre los contenidos de esta campaña se habla de la anatomía y fisiología sexual masculina y femenina “y ahí es donde se habla de caricias, penetración, masturbación, placer, y la respuesta sexual humana”, pero también se abordan conceptos como la autoestima y asertividad, el rechazo a la violencia de género verbal o física, así como anticoncepción y enfermedades de transmisión sexual.
El objetivo de esta campaña es “acabar con los falsos mitos y creencias” que existen en torno al sexo en la adolescencia, ya que esos mitos “determinan futuras conductas de riesgo tanto físicos como psicológicos”.
El Mundo.

La reacción de los medios vinculados al Partido Popular:

La región con más parados de toda España
En plena crisis la Junta de Extremadura se gasta el dinero en una campaña de masturbación
Enseñan a utilizar juguetes sexuales para “dar la talla” y cómo estimular con aceites lubricantes

Y así en “Libertad Digital”, también vinculada al Partido Popular:

SE GASTA 14.000 EUROS EN LA CAMPAÑA
La Junta de Extremadura enseña a masturbarse: “El placer está en tus manos”

El escritor y político Mario Vargas Llosa, simpatizante del Partido Popular, se suma a esa campaña con este artículo en El País:
El placer está en tus manos
Luego voltea este artículo y lo publica como parte de su libro “La civilización del espectáculo”, como un ejemplo de “la desaparición del erotismo”.

Es algo similar a lo ocurrido hacía dos décadas. El gobierno socialista lanza la campaña “Póntelo, pónselo” para difundir el uso de preservativos entre los y las jóvenes, ver aquí. Desde luego, “el asunto que fue el blanco de las iras de las organizaciones más conservadoras y de la Iglesia”.

Veinte años del ‘Póntelo, pónselo’
(…)
Detrás de esta operación publicitaria estaban los ministerios de Sanidad y de Asuntos Sociales. La ministra de este segundo departamento, Matilde Fernández, se implicó tanto en el asunto que fue el blanco de las iras de las organizaciones más conservadoras y de la Iglesia.
El obispo de Valladolid dijo que en vez de educar en el autodominio incitaba a la irresponsabilidad, y el de Madrid la calificó de destructiva. La CONCAPA (Confederación Nacional de Padres de Familia y Alumnos) interpuso un recurso contra la campaña y finalmente en 1993 la Audiencia Nacional la anuló por considerar que “fomentaba la promiscuidad en la juventud y la infancia”

La campaña fue exitosa y muy imaginativa.

La campaña en televisión y radio contó además con la participación de cantantes y grupos, como Luz Casal, Semen Up y Loquillo y los Trogloditas, que cantaban Yo para ser feliz uso un condón, o “Y no me corta nada decírselo a mi chico”, mensajes sencillos y con un lenguaje hasta entonces no visto en las campañas institucionales.

Escuchemos este audio: ‘Yo para ser feliz uso un condón’, cuña de la campaña del uso del preservativo

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20
ago

Tránsfuga Vargas Llosa despotrica de Humala por considerarlo un peligro para la democracia y, años después, pide votar por él para defender la democracia.- Curiosas evoluciones del cavernario líder del ex-FREDEMO

Sin lugar a dudas, Vargas Llosa se graduó de tránsfuga con estas declaraciones en contra y luego a favor de Humala.

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20
ago

Tránsfuga Vargas Llosa ataca a García Pérez en 1989-90 y lo defiende en 2006.- En el neoliberalismo, ¡hermanos!

Escribe: César Vásquez Bazán
En 1989 y 1990, Vargas Llosa acusaba a Alan García de incompetencia y al régimen constitucional 1985-90 de estar lleno de bribones y cacasenos.


Sin embargo, hace pocos años, don Mario Vargas Llosa reconoció "que se tapó la nariz" y votó para presidente por el converso neoliberal García Pérez. Fue el jueves 31 de enero de 2008, tras visitar a su nuevo colega ideológico, presidente del Perú entre 2006 y 2011. A su salida de Palacio, el exlíder del FREDEMO confesó que él votó por García en la segunda vuelta electoral de 2006, por considerarlo "el mal menor".

La declaración reconoce implícitamente lo que la mayoría de peruanos ya sabíamos. Nos referimos al hecho que la extrema derecha peruana apoyó con dinero y con prensa a García Pérez, apuntalando la colaboración que desde fuera del país diera al felón el oro imperial.

Vargas Llosa acaba de repetir el apronte. A su llegada a Caracas el pasado jueves, el ultraderechista hijo adoptivo de Washington atacó al presidente venezolano a quien acusó de estar enrumbando la nación bolivariana hacia una "dictadura". Claro, una supuesta "dictadura" que gobierna ejecutando acciones concretas en pro del bienestar del pueblo, pero eso le tiene sin cuidado al hablantín pro-oligárquico.

Es interesante notar que en el Perú Vargas Llosa no sólo no abre la boca contra el chancro alanista gobernante sino que es un feliz seguidor del peor tipo de dictadura que puede existir. Me refiero a un régimen que a pesar de su apariencia "democrática" se ha convertido por sus acciones en una verdadera dictadura de los ricos y poderosos contra los pobres y desempleados.

Con sus declaraciones, Vargas Llosa se presenta como instrumento de las transnacionales petroleras y de los ricos de Venezuela que odian a Chávez e intentan repetir el golpe de estado contra él, con la excusa que es un "dictador". Realmente lo que les mortifica de Chávez son sus politicas afectando intereses económicos plutocráticos.
¿Confirman las declaraciones de Caracas que Mario es un "hijo de puta", como lo llamó tiempo atrás su colega doctrinario Hernando de Soto? Yo creo que sí, aunque hago tres salvedades.

La primera es que la madre de Vargas Llosa no tiene porqué verse envuelta en este pleito. Por ello prefiero denominar al novelista como lo que es, es decir un hijo predilecto del imperialismo y la nueva oligarquía. (Hace veinte años, siendo ministro de economía, apliqué a Vargas el colorido mote de "cobrador del FMI" por servir como instrumento de presión de dicho organismo imperial.) Con el anterior considerando, evitamos la injusta, innoble e innecesaria mención a la señora madre del escritor.

La segunda salvedad es que debemos revalorizar la imagen de la prostituta en los países neocoloniales. Creo que en un elevado número de casos, en especial en el Perú, la puta ejerce el oficio por necesidad económica y no por placer o mero gusto. No debemos atentar contra la autoestima de este sector marginado con epítetos como los usados por de Soto para calificar a su examigo Vargas Llosa.

El tercer punto es que no debemos ser sexistas y sólo acordarnos de "las putas". Al igual que prostitutas hay prostitutos, lo que sugiere la posibilidad de cambiar el insulto de de Soto por un post-moderno "hijo de puto". En cualquier caso, tampoco es dable llamar de esta manera a Vargas Llosa. No ofenderemos así ni a su honorable padre (a quien Vargas Llosa confesó que nunca quiso), ni al esforzado gremio de trabajadores independientes que ejerce la profesión liberal más antigua del mundo.


© César Vásquez Bazán, 2009
Mayo 31, 2009
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20
ago

El tránsfuga Vargas Llosa y su cambiante "toma de posición" frente a la lucha armada para la toma del poder

Vargas Llosa y su posición frente a lo que en 1965 se llamaba "lucha armada" y lo que hoy se denomina "terrorismo".

El siguiente documento, denominado Toma de posición, constituye la declaración personal de ocho ciudadanos peruanos frente a la situación política vigente en el Perú en 1965, durante el gobierno de Acción Popular presidido por el arquitecto Fernando Belaúnde Terry. Escrito en la capital de Francia, en julio de ese año, el texto en cinco párrafos diagnostica la situación política y social del país, reconoce la necesidad de llevar adelante la lucha armada para la toma del poder, y apoya el proceso guerrillero organizado con ese fin por el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).



La Toma de posición que comentamos fue redactada por Hugo Neyra, Julio Ramón Ribeyro y Mario Vargas Llosa y firmada, además, por otros cinco intelectuales.

El día de hoy Vargas Llosa cumple el papel de portavoz y sonaja de la extrema derecha internacional. Obviamente, reniega de lo que pensaba y creía hace casi medio siglo.





Toma de posición (1965)

1. El movimiento de guerrillas que ha estallado en la sierra peruana no constituye un fenómeno importado, aberrante o ajeno a nuestra realidad, sino que es la consecuencia natural de una situación secular que se caracteriza por la miseria, la injusticia, la explotación, el inmovilismo y el abandono en que nuestros gobernantes han mantenido siempre al país.


2. Ciento cincuenta años de vida republicana nos han enseñado que el poder lo han detentado alternativamente dictaduras militares o representantes civiles de la oligarquía, que no se han preocupado de otra cosa que de acrecentar sus privilegios o de crear otros nuevos, a expensas de la mayoría del pueblo peruano y que las pocas mejoras que éste ha obtenido fueron conquistadas al precio de luchas sindicales, de exterminación de obreros y campesinos, de sacrificios innumerables de vidas humanas y de la acción de grupos minoritarios de intelectuales.


3. El actual gobierno, suponiendo que sus intenciones iniciales fueran loables, continúa las líneas generales de los precedentes: no ha logrado hasta ahora modificar las estructuras del país, se ha contentado con tímidas tentativas reformistas, destinadas más a paliar el descontento popular que a solucionar realmente los problemas existentes, ha tolerado una política obstruccionista llevada a cabo por el sector más reaccionario de la nación y ha desperdiciado en una palabra la ocasión de romper con nuestra tradición de gobernantes venales, entreguistas o irresolutos.

4. En estas condiciones consideramos que para que el campesino disfrute de la tierra que trabaja, para que el obrero lleve una vida digna, para que las clases medias no vivan bajo un complejo permanente de frustración, para que el país sea el beneficiario de sus riquezas y para que el Estado sea el árbitro de su destino no queda otro camino que la lucha armada.

5. Por ello, aprobamos la lucha armada iniciada por el MIR, condenamos a la prensa interesada que desvirtúa el carácter nacionalista y reivindicatorio de las guerrillas, censuramos la violenta represión gubernamental –que con el pretexto de la insurrección pretende liquidar las organizaciones más progresistas y dinámicas del país– y ofrecemos nuestra caución moral a los hombres que en estos momentos entregan su vida para que todos los peruanos puedan vivir mejor.

1Aunque firmamos este texto ocho peruanos, creo recordar que su redacción fue obra sólo de Hugo Neyra, de Julio Ramón Ribeyro y mía. 

Milton Albán Zapata, Sigfrido Laske, Humberto Rodríguez, Alfredo Ruiz Rosas, Federico Camino, Hugo Neyra, Julio Ramón Ribeyro, Mario Vargas Llosa


París, 22 de julio de 1965


Fuente: Mario Vargas Llosa. 1990. Contra viento y marea, I (1962-1972). Barcelona: Seix Barral Biblioteca Breve. Segunda edición, páginas 91-92.


Vargas Llosa toma posición hoy

En la actualidad Vargas Llosa reniega de la lucha armada... 


Y se enorgullece de haberse enfrentado como nadie, de manera inequívoca, a la subversión que patrocinaba en 1965.


Publicado inicialmente en este blog.
Febrero 3, 2008
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ago

Con Vargas Llosa el Fujishock hubiera generado una reacción masiva y violenta que hubiera paralizado su gestión.- Fujimori acabó con la oposición violando los derechos humanos.- Julio Cotler opina sobre el neoliberalismo fujimorista

Julio Cotler, comentarista del Instituto de Estudios Peruanos



Fuente: Entrevista a Julio Cotler por Jorge Aragón y Rodrigo Barrenechea. “Todavía somos una sociedad post-Fujimori”. En Revista Argumentos, año 6, n° 1. Marzo 2012. Disponible en http://revistargumentos.org.pe/fp_cont_1227_ESP.html ISSN 2076-7722

¿Era muy complicado detener la inflación en el marco de un régimen democrático?
 César Vásquez Bazán

Julio Cotler reconoce en la anterior entrevista lo que siempre afirmé entre el 15 de mayo de 1989 y 28 de julio de 1990: detener una inflación elevada es difícil en democracia, pero no es imposible. 

Si bien la inflación en el Perú a finales de los años ochenta tenía una explicación económica, dentro de ella revestía una gran importancia el comportamiento de los empresarios, políticos de derecha, medios de prensa y sindicatos.

En su búsqueda por imponer salidas a la crisis que fueran convenientes para sus intereses comerciales, financieros y bancarios, el primer grupo –los hombres “de negocios”–  ejercía una marcada influencia. Además de fijar los precios de sus productos y desarrollar operaciones especulativas en moneda nacional y extranjera, los grandes empresarios controlaban la línea editorial de los medios de prensa, la radio y la televisión, influenciaban las maneras como se presentaban las “noticias” y muchas veces determinaban qué “noticias” deberían publicarse. 

Existía un segundo grupo, aliado del primero –los políticos de derecha– que con el fin de obtener ganancias en las próximas elecciones presidenciales, echaban diariamente leña al fuego, en una tarea que parecía producirles un inmenso placer. Vargas Llosa, sus cómplices políticos y sus aliados empresariales, con el apoyo de la prensa de la que eran dueños o que alquilaban, sembraban “noticias” que buscaban desestabilizar la débil economía del país. Que el precio del dólar subiría a tantos miles de intis antes de fin de mes, que la inflación alcanzaría tantas decenas, centenas o millares por ciento a final de año, que el Perú sería expulsado del Fondo Monetario, que se nacionalizaría la Southern Peru Copper Corporation y que el gobierno se apoderaría de los ahorros de la población son sólo algunos ejemplos de este comportamiento.

En cuanto a los sindicatos, un nuevo gobierno pudo haber usado en su favor la legitimidad electoral recién ganada para negociar con ellos sobre la base de la realidad existente. Por ejemplo, entre mayo de 1989 y julio de 1990, mientras que el gobierno no contaba con los recursos para pagar la planilla pública, por el otro las uniones sindicales estatales exigían aumentos imposibles de financiar. Organizados en la Confederación Intersectorial de Trabajadores Estatales se lanzaban democráticamente a las calles a protestar y exigir. En distintas oportunidades se informó a los dirigentes de la CITE que un futuro gobierno simplemente procedería a ponerlos de patitas en la calle, predicción que se negaron a aceptar. 

Meses después, el régimen fujimorista despidió a centenares de miles de empleados públicos, con lo que terminaron las protestas democráticas y también la CITE. 

Un nuevo gobierno pudo replantear políticas y a la vez exigir a los grandes empresarios el abandono de su papel como terroristas económicos. Pudo requerir a la prensa asumir un rol menos parcializado, menos virulento, y pudo negociar con los sindicatos. ¿Complicado? Sí, por supuesto, recontracomplicado, más aún en un ambiente en que Sendero Luminoso seguía asesinando, destruyendo torres eléctricas, y atacando edificios privados y públicos. Pero enfrentar esas dificultades razonando y dialogando de manera conjunta es lo que distingue a los gobiernos realmente democráticos. 

Finalmente, debe recordarse que con el sustento político de la derecha que había perdido las elecciones y con la ayuda de los economistas que apoyaron a Vargas Llosa, Fujimori desrrolló el experimento neoliberal cuyo grito de gesta fue el Fujishock.  


Publicado inicialmente en este blog el 31 de marzo de 2012.