Archive for the ‘ jefes militares peruanos comprometidos a no empuñar las armas contra Chile ’ Category

Comentarios desactivados
24
jul

Milicos peruanos de guano.- El bando chileno del 19 de enero de 1881 invitando a claudicar a los militares peruanos tras las derrotas de San Juan y Miraflores.- 619 oficiales peruanos, desde generales de división hasta subtenientes se comprometieron a no levantar las armas contra los genocidas del sur

Escribe: César Vásquez Bazán

 “Bando para la entrega de armas y presentación de los jefes y oficiales del ejército peruano” del 19 de enero de 1881

Según fuentes militares chilenas, hasta el 2 de febrero de 1881, 619 oficiales peruanos habían firmado el compromiso de no volver a usar sus armas en defensa del Perú.


El 19 de enero de 1881, el general de brigada chileno Cornelio Saavedra, genocida del sur nombrado jefe político de Lima, emitió el “Bando para la entrega de armas y presentación de los jefes y oficiales del ejército peruano”. En el artículo tercero del documento, los invasores invitaron a claudicar a los jefes y oficiales peruanos, bajo la figura de someterse al arresto domiciliario:

“Los señores generales, jefes y oficiales del ejército peruano que se encuentran ocultos en esta capital, podrán permanecer detenidos en sus casas sin ser molestados, si se presentan al jefe de policía indicando su residencia.

Los señores generales y coroneles podrán cumplir con la disposición anterior, dirigiendo una nota al referido jefe de policía, sin que tenga lugar la presentación personal.”

Los peruanos debemos conocer que hubo 619 jefes y oficiales de nuestras fuerzas armadas que en vez de continuar la resistencia decidieron permanecer en sus domicilios de la capital.

Obras citadas

Ahumada, Pascual. 1982. Guerra del Pacífico. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello, Tomos V - VI, página 118.


Ejército de Chile. 1881. Partes oficiales de las Batallas de Chorrillos y Miraflores. Santiago de Chile: Imprenta 
El Nacional, página 90.
Comentarios desactivados
24
jul

Milicos de guano.- Relación de los jefes militares peruanos que tras las derrotas de San Juan y Miraflores se comprometieron a no empuñar las armas frente al enemigo chileno

Escribe: César Vásquez Bazán
General Fermín del Castillo, el primero en la lista de los Jefes del Ejército, Armada y Reserva que se comprometieron a no tomar las armas contra el genocida del sur. La lista fue hecha pública por el gobierno de Nicolás de Piérola tras haber aparecido en El Mercurio de Valparaíso, edición 16,256, del 10 de mayo de 1881. Los militares peruanos incluidos en ella firmaron el compromiso ante la Comandancia de Policía establecida en Lima por el invasor chileno.

Distinguidos lectores recuerdan que algunos de los militares que aparecen en la siguiente lista se encuentran perennizados para la Historia debido a que distintas calles de Lima y distritos metropolitanos llevan sus nombres.

Asimismo, como lo señala otro lector, los peruanos no tenemos porqué sorprendernos cuando recordamos a los militares que firmaron la vergonzosa Acta de Sujeción al régimen del ciudadano japonés Fujimori Kenya y del traidor al Perú, informante de la CIA Vladimiro Montesinos Torres. Los uniformados firmantes en los años noventa sólo siguieron el ejemplo de los milicos de guano de 1881.

Texto original de la RELACIÓN NOMINAL de los Jefes del Ejército, Armada y Reserva que aparecen en El Mercurio de Valparaíso, número 16,256, como firmantes del compromiso contraído ante la Comandancia de Policía establecida en Lima por el invasor, para no tomar las armas contra Chile en la presente guerra.

GENERAL DE DIVISIÓN
Fermín del Castillo

GENERALES  DE BRIGADA
Pedro Silva
Manuel Rivarola
Francisco Diez Canseco
Javier de Osma

CORONELES
Manuel Jofré
Fernando Palacios
José Casapía      
Juan N. Vargas      
Norberto Elespuru
Justiniano Cabrera
José Lino León
Pedro de Armero
Luis Roca
Mariano Bolognesi
Joaquín González
César Canevaro
Tadeo S. Antay
Ángel A. Castro
Emilio Castañón
José M. Cavero
Ambrosio Negrón
Mariano Plaza
Pablo V. Solís
Ismael Muro
Emeterio Pareja
Mariano Delgado
Federico Palacios
Pedro Correa y Santiago
Manuel Leca
Mariano Vargas
Ramón Boterín
Carlos Moreno
Juan Barreto
Pedro José Miota
José Alayza
Miguel Coloma
Bernabé Matallana
Antonio Benavides
Eduardo La Hoz
Antonio Frías
Manuel Cáceres
Felipe Coz
Juan F. Elizalde
Manuel Salazar
Ambrosio J. del Valle
B. Bermúdez
Francisco Rosa Gil
Federico Ríos
Juan R Simpson
A. Suárez
Manuel González
Pedro Lafuente
Juan E. Valladares
B. Rubianes
Julián Carrión
Abel Collado
Manuel Gao
Mariano Castañeda
Manuel F. Benavides
M. Aranguero
Samuel Velarde
Alejandro Herrera
Dionisio Derteano
José Castañón
Manuel B. Riveros
Juan C. Cisneros
Raimundo Blest
Manuel Besanilla
Estevan Lorenzo Maravín
Manuel F. Hidalgo
Lorenzo Velázquez
Pedro Bahamonde
Lorenzo Luque
Ciríaco Salazar
Mariano Frías
Pedro Raygada
Benigno Vargas
Francisco J. de la Fuente
José Azalde
Servando Delgado
Lotario Cornejo
José Alfaro
J. S. Benites
Tomás Concha
G. Talavera
Timoteo Smith
Manuel Merino
Wenceslao Gayangos
Marcos Suares
Benjamín Novoa
Eduardo Burgos Estenós
Manuel J. Higuera
Pedro S. Rodríguez
José Arrieta
Manuel Layseca
Tomás Tejada
Juan Moreno
Oswaldo Pflucker
Arturo Otero
Martin Valdivia
José Luis Torres
Carlos Montes
José Santos Diaz
Marcos Porras
Agustín Soto
Lorenzo Iglesias
Ramón Ribeyro
Francisco A. Carbajal
Mariano A. Alcázar      
Maximiliano Frías      
Manuel Velarde
Manuel Antonio Prado
Baltazar Velarde
Manuel Salazar
Manuel A. Matos
Manuel C. Salas
Mariano Gostis Budoní      
Pablo I. Chocano      
Juan Miguel Garrido      
José Cárdenas
Manuel José Palma
Pedro Ríos      
Juan González
Wenceslao Paz

CAPITÁN DE NAVÍO
Diego de la Haza

TENIENTES CORONELES
Lorenzo S. Bazo 
Buenaventura Benel
José Luis Talavera
José Manuel Mesa
Juan de la Cruz Rivera
José M. Cevallos Ortiz
Carlos Morales
Ezequiel Lazarte
José M. Estrada
Juan Garmendia
Isidro Quiroga
Guillermo Dansey
Casimiro Negrón
Manuel Grizote
Julián Eslava
José Torreblanca
Manuel Saavedra
Pablo del Mar
Manuel Frisancho
Domingo Cavazún
Juan de la Cruz Hurtado
Carlos Herrera
Manuel Descalzo                           




Decreto del Gobierno de Nicolás de Piérola 
Arequipa, 14 de junio de 1881

Obras citadas

Piérola, Nicolás de. 1881. Mensaje del Excelentísimo Jefe Supremo de la República del Perú, señor D. Nicolás de Piérola a la Asamblea Nacional de Ayacucho, Panamá: Imprenta de “El Canal”, páginas 24-27.
Comentarios desactivados
24
jul

Jefes militares peruanos que se comprometieron en 1881 a no empuñar las armas contra el enemigo chileno.- Un hecho vergonzoso y poco conocido por los peruanos, sucedido tras la caída de Lima, en enero de 1881

Escribe: César Vásquez Bazán
Lista inicial de altos jefes militares peruanos que se comprometieron a no volver a empuñar las armas contra Chile. 

Pocos peruanos conocen que en enero de 1881, tras las sangrientas derrotas de San Juan y Miraflores y luego de las masacres en esos pueblos y en Chorrillos, hubo un grupo de altos jefes militares peruanos que se comprometieron a no volver a pelear contra Chile en defensa de nuestro país. La relación de los jefes militares que juraron no empuñar las armas contra el genocida del sur apareció en el diario El Mercurio de Valparaíso, edición 16,256 del 10 de mayo de 1881. La lista que usted puede leer en este post también fue incluida en el Mensaje de D. Nicolás de Piérola a la Asamblea Nacional de Ayacucho y en el libro Guerra del Pacífico de Pascual Ahumada.

Don Ricardo Palma describió el apocado hecho en carta a Nicolás de Piérola, fechada en Lima, el 8 de febrero de 1881. Dijo el tradicionista: “Aquí [en Lima], en virtud de un bando publicado por la autoridad chilena, se presentaron ante ella varios jefes y oficiales, y, sorpresivamente unos, con entera voluntad otros, han firmado un compromiso de no empuñar las armas contra Chile, empeñando para ello su palabra de honor. Con semejante canalla no se puede hacer patria. Algunos han tenido la desfachatez de contestar a los que los reconvenían por tal indigno proceder, que nada importa la palabra empeñada y que la quebrantarán cuando se les presente oportunidad. Esa gentuza por lo vis­to, no vacilará en recibir de los enemigos sueldo o piltrafa.”

El gobierno de Piérola reaccionó frente a la deplorable acción de generales, coroneles y tenientes coroneles emitiendo el decreto del 14 de junio de 1881 en el que concede treinta días a los jefes mencionados en las publicaciones chilenas para probar que su nombre había sido suplantado. Aquellos que no pudieran hacerlo serían sancionados con ser borrados del Escalafón General de los Ejércitos y Armada y privados de todos sus honores, goces y derechos militares y políticos.

Obras citadas 

Ahumada, Pascual. 1982. Guerra del Pacífico. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello, Tomos V - VI, página 127.

Palma, Ricardo. 1979. Cartas a Piérola sobre la ocupación chilena de Lima. Introducción y Notas de Rubén Vargas Ugarte, S. J. Lima: Editorial Milla Batres, página 23.

Piérola, Nicolás de. 1881. Mensaje del Excelentísimo Jefe Supremo de la República del Perú, señor D. Nicolás de Piérola a la Asamblea Nacional de Ayacucho, Panamá: Imprenta de “El Canal”, páginas 24-27.

Decreto de Nicolás de Piérola sancionando a los jefes militares peruanos que se comprometieron a no empuñar las armas contra Chile (14 de junio de 1881).
Comentarios desactivados
23
jul

Con milicos de guano Perú no va a ningún sitio.- El bando chileno del 19 de enero de 1881 y algunas de las más vergonzosas notas de respuesta de la oficialidad peruana

Escribe: César Vásquez Bazán
Nota del general de brigada M. Rivarola indicando que está casi inválido, pero que él es amigo de la causa ya que hasta el día de la ocupación de Lima estuvo en su casa recibiendo la visita del vice-cónsul de Chile (!)

Lima, enero 21 de 1881
Al señor General de Brigada, Jefe Político del departamento
Señor General:
El que suscribe, General de Brigada del ejército del Perú, en cumplimiento del artículo 3° del bando del 18 del corriente, avisa que habita en la casa número 2 de la calle de Juan de la Cova. Por lo que pudiera acontecer, me permito hacer presente a V. S. que, por efecto de un fuerte siniestro en el ferrocarril que parte de esta capital a Chancay, me hallo casi inválido por espacio de dos años y cuatro meses.
Este incidente es público en esta capital y de él puede dar testimonio el Vice-Cónsul de Chile don Juan Toribio Pérez, que ha estado en mi casa hasta el día que entró el ejército chileno en esta capital.
Dios guarde a V. S.
M. Rivarola


Hasta el 2 de febrero de 1881, hubo seiscientos diecinueve jefes y oficiales peruanos que en vez de continuar la resistencia que en ese momento encabezaban Piérola y Cáceres desde fuera de Lima, decidieron permanecer en sus domicilios de la capital. Con el fin de obtener la protección de las armas de los genocidas del sur enviaron a cada cual más vergonzosa nota al jefe de la policía chilena, identificándose como militares peruanos y señalando el domicilio en el que “permanecerían detenidos sin ser molestados”.

Hemos escogido algunas de las notas más rastreras enviadas por estos verdaderos milicos de guano, que comieron y vivieron bien, por décadas, literalmente, del guano financiador del presupuesto fiscal del Perú. En medio de melosas cortesías con los invasores –defecándose de miedo− cada uno de ellos se cuadra ante la autoridad chilena, haciendo sonar los tacos a más no poder. Algunos de ellos se declaran subalternos de los genocidas del sur e indican que jamás levantaron las armas contra los chilenos, sea por enfermedad, vejez o “estar retirados”. Uno de los jefes declara –sin ningún empacho− que hasta el día de la ocupación de Lima, el vice-cónsul de Chile estuvo en su casa.

Los peruanos debemos conocer estos hechos. No debemos olvidarlos porque si lo hacemos, actos como los que referimos pueden repetirse en cualquier momento. Aquí les presentamos algunas de las notas escritas por estos verdaderos milicos de guano

Nota del coronel Manuel S. Benavides indicando que él es buena persona y que sólo a la fuerza fue colocado en la Reserva Peruana con la clase de coronel


Lima, enero 21 de 1881
Al señor Jefe de Policía de la plaza
Señor:
No he pertenecido antes de ahora al ejército del Perú; fui colocado en la Reserva en la clase de coronel y Comandante General de la 2ª División. No habla sobre reserva el decreto del señor General Jefe de Policía de esta plaza, fechado en 19 del presente; sin embargo, para salvar toda duda, pongo en conocimiento de V. S. que habito en la calle del Quemado, número 118.
Dios guarde a V. S.
Manuel S. Benavides

Nota del comandante Manuel Laiseca indicando que él nunca disparó un solo balazo a enemigo chileno alguno

Lima, enero 21 de 1881
Al señor Intendente Comandante Jefe de Policía de esta plaza
Señor:
El jefe que suscribe, comandante de infantería de ejército, licenciado indefinidamente hace dos años, y por consiguiente sin haber tenido parte en la actual guerra, hace presente a V. S., en cumplimiento al artículo 3° del bando promulgado el día 19 de los corrientes, que hallándose residiendo en la ciudad de Jauja, me encuentro de tránsito en esta ciudad, alojado en la calle de Moquegua, número 170.
Dios guarde a V. S.
Manuel Laiseca

Nota del teniente coronel Juan Moreno en que se declara subalterno del comandante general de armas de Chile

Lima, enero 21 de 1881
Al señor General Intendente y Comandante General de Armas
Señor:
Me es bastante sensible no poder cumplir personalmente la orden que a este respecto ha dictado V.S., por la sencilla razón de ser fracturado de la pierna y por esto no poder subir escaleras, limitándome sólo a exponer a V. S., por medio de ésta, haber sido teniente coronel de infantería del ejército vencedor en Yungay, como de tener por domicilio un departamento en la casa número 27, en la calle de Salinas. Con este motivo se ofrece de V. S. atento subalterno y seguro servidor.
Juan Moreno

Nota del coronel Juan Barreto informando que él es buen marido y que ahora vive con su suegra
Lima, enero 21 de 1881
Al Benemérito señor General de Brigada y Jefe Político de este departamento
Señor:
El que suscribe, coronel del ejército del Perú y retirado indefinidamente del servicio, manifiesta a V. S. que el domicilio que actualmente ocupa, por haber dejado el de Miraflores, en donde residía tiempo ha, es la casa de mi suegra la señora Ana M. viuda de Nacavini, calle del Apurímac, número 47, altos. Cumpliendo con lo dispuesto por V. S. el 19 del que cursa, me suscribo de V. S. atento servidor.
Dios guarde a V. S.
Juan Barreto

Nota del coronel Agustín Soto informando que sólo tiene siete meses como militar pero que se acoge a las garantías del invasor chileno
Lima, enero 21 de 1881
Al señor Jefe de Policía
Señor:
Nombrado coronel temporal en junio último, y en virtud de la resolución superior, que cumplo respetuosamente, a cuya garantía quedo acogido, expongo a V. S. que permanezco en mi domicilio, callejón de San Francisco, número 9.
Dios guarde a V. S.
Agustín Soto

Nota del general Fermín del Castillo en la que indica que él es muy anciano y que está muy enfermo pero que es su deber militar constituirse en su casa como prisionero de los genocidas chilenos

Lima, enero 20 de 1881
Al señor General de Brigada, Jefe Político de la plaza
Señor:
Mi edad avanzada y la grave dolencia que padezco, no me han permitido, muy a mi pesar, concurrir activamente a la defensa de mi patria; mas, considérome, como cualquiera otro, sujeto a las consecuencias de nuestra derrota y en el deber de constituirme prisionero del vencedor.
Con este fin, y llenando las prescripciones publicadas por bando el día de ayer, pongo en conocimiento de V. S. que mi clase militar es la de General de División, y mi domicilio la casa número 240, calle de Lampa.
Soy de V. S. atento servidor.
Fermín del Castillo

Nota del coronel Pedro Correa y Santiago indicando que se encuentra bastante enfermito

Lima, marzo 21 de 1881
Señor:
Al señor Jefe Político de esta Capital
El que abajo suscribe ha sido coronel Jefe del primer cuerpo del ejército de la Reserva y vive en la calle de Camaná, número 171, bajos, en donde se encuentra enfermo. 
Dios guarde a V. S.
Pedro Correa y Santiago

Nota del coronel Dionisio Derteano indicando que él sólo perteneció a la Reserva pero que da cumplimiento a las órdenes chilenas

Lima, enero 22 de 1881
Al señor Jefe de Policía de la plaza
Por haber pertenecido al ejército de Reserva, como coronel Comandante General de la 1ª División y dando cumplimiento al decreto del señor General Jefe político de esta plaza, fechado el 19 del presente, pongo en conocimiento de V. S. que resido en la calle de Ayacucho, número 76.
Dios guarde a V. S.
Dionisio Derteano

Nota del general de brigada Francisco Diez Canseco, esforzado cumplidor del bando enemigo

Lima, enero 22 de 1881
Al señor Comandante de Policía
El general de brigada que suscribe pone en conocimiento de V. S. que se halla en su casa-habitación, calle de la Unión, número 349 (bajos), lo que participo en cumplimiento del bando dado al efecto. 
Dios guarde a V. S.
Francisco Diez Canseco

Nota del coronel Remigio Morales Bermúdez cuadrándose ante el invasor chileno

Lima, enero 22 de 1881
Al señor Comandante Jefe de Policía de la plaza
Señor:
El coronel de ejército que suscribe pone en conocimiento de V. S. que ocupa el hotel de los Andes, calle de Lampa, antes Carrera, número 90, altos.
Dios guarde a V. S., señor comandante.
Remigio Morales Bermúdez

Nota de los esforzados tenientes Ricardo y Federico Pacheco asegurando que permanecerán presos en su casita y que se presentarán en prisión a la primera orden que reciban del amo chileno
Señor:
Los infrascritos, tenientes del ejército peruano y prisioneros de Chile, se comprometen, bajo su palabra de honor, a permanecer como tales prisioneros en su casa, y a constituirse nuevamente en prisión a la primera orden que para ello reciban.
En fe de lo cual, firmaron en Lima, a 30 de enero de 1881.
Ricardo Pacheco
Federico Pacheco


Obras citadas

Ahumada, Pascual. 1982. Guerra del Pacífico. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello, Tomos V - VI, páginas 125-127.